Hoy es fácil entender que cuando hablamos de tecnología LED, hablamos de iluminación al alcance de todos. De manera muy simple hogares y empresas pueden lograr mejorar su iluminación y ahorrar energía al adquirir productos con esta ya no tan nueva tecnología, pero la realidad es otra.

En miles de edificaciones en el mundo, antiguos sistemas con uso de energía están costando a las empresas incalculables cantidades de consumo, gastos innecesarios de mantenimiento por reemplazo, mala imagen de productos o áreas de servicio y afectaciones al personal por el cálculo inadecuado de iluminación.

Y es que la solución no es tan simple como parece si prevalecen algunas ideas como:

1. Acostumbrados a la luz blanca.
Con la llegada de la tecnología fluorescente o focos ahorradores fue exponencial el ahorro logrado, que tal parece que la estética paso a segundo plano sin importar que no tuviéramos la luz cálida de un incandescente de los tiempos de Edison. Hoy es común que al remplazar una lámpara aun siendo LED exista la creencia de que la luz blanca logra mayor iluminación o intensidad
2. Efecto ceguera de taller
Tal costumbre de lograr la mayor eficiencia en iluminación como sea posible, se traduce en edificios con diferentes tipos de lámparas sin ningún estándar ni criterio de selección, afectando la imagen y arquitectura de los edificios y hoy ya nos hemos acostumbrado a ver “normal” cualquier lámpara ahorradora en cualquier espacio y dejando de aprovechar eficiencia, ambientación y aplicaciones innovadoras que permite la tecnología LED.
3. Watts, precio y precio
No es suficiente utilizar el criterio de que a menor potencia (watts) menor es el precio. Y es que buscar la opción más barata con tal de lograr disminuir costos tanto en las finanzas personales como en las de la empresa llega a originar resultados adversos más que beneficios, aún al utilizar tecnología LED

La solución más allá de un simple cambio.

Si hablamos de una nueva edificación o un Retrofit (reequipamiento) más allá de la elección, es importante buscar una solución que integre criterios tales como luminosidad, intensidad y color además de especificaciones como la depreciación de lúmenes durante la vida del producto y la misma vida útil del producto y por otro lado certificados que avalen el cumplimiento de pruebas de seguridad y de uso de los productos.

Al hablar de un Retrofit a LED hablamos también de 3 posibles opciones:
1. Simplemente puedes cambiar tus lámparas actuales por otras más eficientes
2. Remplaza lámparas o luminarias por luminarias más eficientes
3. Aprovecha para rediseñar la iluminación del lugar

Al final sobre todo recuerda que “Una solución no sirve para todos, en EAlterna construimos la más adecuada para tu organización”

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